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Colaboraciones

Las razones de la cooperación entre universidad y empresas pueden ser reconducidas al aumento de la competición internacional, a la difusión de los conocimientos científicos y a la formación eficiente de los recursos humanos.
El paso de una civilización de los consumos a una civilización del saber trae la atención de las empresas sobre la universidad; es decir de la producción sólo de los bienes materiales a un sistema productivo más sofisticado y dominado por lo inmaterial que definimos servicios, know how, información, formación de recursos humanos, produción o difusión de los conocimientos, el nivel y la complejidad de los conocimientos científicos hoy necesarios al mundo productivo hacen la colaboración con la Universidad realmente estratégica.
Se pueden individuar cinco factores de suceso en la cooperación entre entraprendedores y universitarios: la calidad de las relaciones interpersonales, la confianza reciproca, la paciencia, la flexibilidad, el pensar en grande.
Si pasamos a analizar las formas concretas que la colaboración entre universidad y empresas ha asumido en el curso de los últimos años podemos individuar dos experiencias típicas: la colaboración “básica” y la colaboración institucional.
La colaboración “básica” ve como protagonistas los departamientos universitarios y las individuales empresas y contesta a cuatro necesidades fundamentales: certificación, investigación, consulencia y didáctica.
Certificación: los institutos y los departamientos universitarios efectuan, bajo orden, actividades routinarias de tipo técnico como análisis, controles, tarados, pruebas, ensayos y experiencias. Los análisis vienen realizados y certificados, previa solicitud de organismos públicos y empresas. Las estructuras universitarias efectuan esperimentaciones tendidas a certificar la eficacia de determinados productos de produción industrial. La certificación de estas pruebas experimentales es preámbulo a la comercialización de los productos industriales.
El contrato de investigación es la manera de cooperación más significativa y estratégica en términos de inovación tecnológica. El contrato promueve y regula un programa de estudios inherentes a temas científicos de frontera, de elevado potencial inovativo, que quiere una duración de medio plazo y recursos humanos y económicos idóneos.
El contrato de consulencia ratifica una forma de colaboración de contenido técnico-científico diferente respecto a lo del contracto de investigación; consiste usualmente en el suministrar en el corto período soluciones a problemas específicos, estrechamente atados a la actividad productiva de la empresa comitente. Están incluidos en la área de consulencia las convenciones de recíproca información, la asistencia técnica para la utilización de bases de datos o de equipo científico y técnico de especial complejidad, las actividades de traslado tecnológico, la cesión de los resultados de investigaciones aplicadas.
Las formas de implicación empresarial en la didáctica universitaria son naturalmente diferenciadas y así graduables: al primer nivel, la empresa que quiere absorbir cierto número de licenciados del curso universitario, no interfiere excesivamente en el design del curso, preocupándose, más bien, de introducir algunos de sus cuadros en el grupo de los profesores y de ofrecer oportunidades de conocimientos de la empresa a los estudiantes (stages, visitas, becas); a un segundo nivel, el curso de formación nace en base de una experiencia consolidada de colaboración entre departamientos universitarios y empresas cerca la investigación científica; la formación de cuadros ocurre en un humus ya fértil de relaciones; a un tercer nivel la empresa “encarga” a la universidad un curso de formación: este procedimiento es preferido para la formación y la actualización profesional de cuadros ya asumidos y implicados en operaciones de reconversión o restructuración productiva.
Existe, pues, una colaboración institucional que, al contrario, tiene como protagonistas generalmente las universidades y las asociaciones de empresas. Están en este campo las convenciones-cuadro entre asociaciones industriales y universidades, los consorcios y las sociedades asociadas, los parques científicos y tecnológicos, las iniciativas de translado tecnológico y de difusión de los resultados de la investigación, las iniciativas conjuntas universidades-empresas para la realización de nuevos cursos universitarios.